"Supongo que es porque la roca es muy dura".
El anciano continuó:
En un pequeño pueblo, había un anciano sabio que vivía en la montaña. Un día, un joven inquieto y ambicioso llegó al pueblo en busca de consejos para mejorar su vida. El anciano lo recibió con una sonrisa y le dijo: el poder de la disciplina daniel j martinepub better